Los partos difíciles, la posición intrauterina, el uso de fórceps o ventosas, las cesáreas… pueden dejar huella.
La osteopatía puede ayudar en casos de:
👶 Llanto persistente
👶 Reflujo, cólicos, gases
👶 Trastornos del sueño
👶 Tortícolis congénita
👶 Asimetrías craneales (plagiocefalia)
👶 Problemas digestivos o respiratorios
Con técnicas suaves, respetuosas y adaptadas a cada etapa, ayudamos al cuerpo del bebé a funcionar mejor, sin forzarlo, simplemente acompañándolo a volver a su centro.
Tu cuerpo no se equivoca. Solo necesita que lo escuchen de verdad.